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¿Qué estarías dispuesto a hacer por una gran cantidad de dinero?

¿Qué estarías dispuesto a hacer por una gran cantidad de dinero?

Se dice que todo y que todos tienen un precio, ¿cuál es el tuyo? Si tuvieses bajo tu recaudo una buena cantidad de dinero y la posibilidad de adueñarte de él con facilidad, sin que nadie se diese cuenta, ¿te apropiarías de ese dinero?

A lo largo de la historia dos cosas han movido el mundo: el poder y el dinero. Desde la antigüedad estos dos caballeros han ido de la mano, estableciendo una alianza que dura hasta nuestros días.

En última instancia el problema es el poder, no el dinero, pero el poder quiere usar todas las herramientas que estén a su disposición para legitimarse y agrandarse lo máximo posible. Si en su momento la iglesia se alió con el estado para legitimar a los reyes, cuyo poder les era delegado por Dios, también los banqueros se aliaron con el estado para financiarles en tiempos de necesidad y establecer una alianza casi tan duradera como la religiosa.

De hecho, la cercanía entre los bancos y la religión se pone de manifiesto por el hecho de que en la antigüedad fueron los templos los que se encargaban de custodiar los depósitos.

Para hacerse una idea de la importancia de esta coalición, tan solo hay que ver el famoso Templo de Artemisa en Éfeso, declarado una de las siete maravillas del mundo antiguo.

La magnitud del Templo fue expresada con admiracion en el siglo II a.C. por el poeta Antípatro de Sidón:

La muralla accesible a los carros de la rocosa Babilonia y el Zeus del Alfeo (en Olimpia) he contemplado; y los Jardines Colgantes [de Babilonia] y el Coloso del Sol (en Rodas); y el descomunal trabajo de las altas pirámides [en Giza, Egipto] y la extraordinaria tumba de Mausolo (en Halicarnaso); pero cuando vi la mansión de Ártemis alzándose hasta las nubes, aquellas palidecieron y me dije: “Mira, aparte del Olimpo, el Sol no ha contemplado nada parecido”.

Antípatro de Sidón

En el siglo II d.C., el viajero griego Pausanias escribió:

Tres cosas contribuyen a su fama: la magnitud del templo, que supera a todas las construcciones humanas, el esplendor de la ciudad de Éfeso y el renombre de la diosa.

Guardar tu dinero en el templo te garantizaba que, en caso de una guerra, tu dinero estuviese a salvo, pues el templo era sagrado y respetado por ambos bandos (similar a los consulados en la actualidad).

Además, la gente no se atrevería a robar no solo por el miedo a ser pillado in fraganti e ir a la cárcel, sino por el miedo a la divinidad.

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Pero ni siquiera el miedo a Dios fue suficiente para evitar que los banqueros se comenzasen a apropiar de forma sibilina de un dinero que no era suyo.

¿Cómo han hecho (y hacen) los banqueros para apropiarse del dinero ajeno sin que nadie se dé cuenta?

Esto tiene su razón de ser en la peculiar característica de los depósitos de cosa fungible, a diferencia de los depósitos de una cosa única (como una obra de arte). El bien fungible por excelencia es el dinero, el cual, al ser homogéneo, a ti te da igual que te devuelvan un billete de 50$ diferente al que has depositado. En el caso de un depósito regular, tú quieres que te devuelvan exactamente el mismo bien que has depositado.

Los depósitos de bienes fungibles son mucho más suculentos para el banquero fraudulento, pues puede apropiarse del dinero y será mucho más difícil que le pillen; pues si guarda menos dinero del debido y acuden a retirar fondos, siempre podrá entregarle al depositante el dinero de otra persona, aunque hasta cierto límite.

Principio general del derecho

En un depósito regular es mucho más fácil que te pillen si haces un uso indebido del objeto depositado, pues no puedes darle otro objeto que haya depositado otro cliente, ya que cada uno es diferente.

Por este motivo el depósito de dinero se llama depósito irregular y el depósito irregular de dinero tiene un tratamiento diferente y privilegiado en relación al depósito regular.

¿Qué privilegios tiene?

¿Por qué los banqueros fraudulentos no van a la cárcel?

¿Cómo crean dinero de la nada?

Todo esto lo iremos viendo en próximas reflexiones.

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¡Un abrazo y que tengas un buen día!

Si te has quedado con curiosidad aquí tienes un vídeo donde profundizo más!

Sigue aprendiendo!