No os lo vais a creer.
Estuve con Milei.
Pude ver su asombrosa melena y sus rígidos pulgares apuntando al cielo.
Pero eso no es todo.
Dio una conferencia en la URJC (Universidad Rey Juan Carlos) donde exponía su contradicción siendo ancap y presidente.
Además de lo típico que suele decir sobre la teoría de la eficiencia dinámica de Huerta de Soto,
que los valores judeocristianos son libertarios,
y una crítica y luego halago a Hoppe
(parece que quiere hacer las paces).
El discurso dura una hora y recomiendo vérselo a quien tenga paciencia y nada que hacer:
No nos vamos a engañar, es un poco turras, aunque tiene momentos donde se motiva y dice cosas interesantes, lástima que no las aplique y que otras cosas que dice sean disparates.
En mi canal he subido casi 20 vídeos sobre el tema.
Os dejo los mejores, por si no los habéis visto.
Bastos sobre Milei:
Hoppe:
Óscar Grau:

Esta última es la más completa y hay hasta un doc adjunto pero tiene shadowban.
https://youtube.com/live/nwoQaOiZ5f8?feature=share
Para mí, el mayor problema de Milei es que no entiende realmente la economía austriaca ni el anarcocapitalismo.
Esto se ve claramente en su política exterior y en sus medidas.
Hace lo contrario de lo que propone.
Defender a Milei sin escrúpulos ni peros es una auténtica vergüenza.
(si eres ancap, claro)
Creo que debería haber puesto más empeño en desmontar las falacias y mentiras de Milei, aunque ha habido gente muy capaz que ya lo ha hecho.
Sin embargo, muchos ancaps siguen cegados por tener un presidente libertario y no ven que lo que lleva en el gobierno es una catástrofe.
Los mileitarios se la pasan viendo vídeos de Rallo, tapándose los oídos ante cualquier crítica y sin tener ni idea de las cuestiones fundamentales para un ancap.
Lamentablemente no es solo Rallo el que lo ha defendido, que ni es ancap ni austriaco.
Los que le han defendido han sido los que parecían los ancaps más duros, pero, sin embargo, han terminado justificando lo injustificable y defendiendo a un jefe de estado clonaperros.
Solo hay que ver la clasificación que hizo en este programa para darse cuenta de su ignorancia.
Lo bueno que tiene Milei es que ha hecho que el discurso libertario llegue a muchísima gente.
Pero ahí se acabó.
Y tal vez esto que sea algo bueno a corto plazo, tenga un efecto peor a largo plazo cuando la gente relacione a los libertarios con Milei.
Esto es, la política exterior sionista y neoconservadora y el fracaso de aplicar las recetas libertarias.
Prometió sufrimiento y eso es lo que entregó.
Lamentablemente, lo que no entregará será el mayor bienestar futuro que también prometió.
El “milagro” económico argentino pudo haber sido protagonizado por Milei, pudo haber cerrado el banco central, pudo haber impagado la deuda y pudo haber hecho mucho más por los argentinos.
Sin embargo, prefirió vender su patria (literalmente)
y posicionarse sobre temas que poco le deberían incumbir a los argentinos.
El fenómeno Milei (o barrial) no es más que la inmensa distancia que separa lo que dice de lo que hace.
Rothbard dijo sobre Friedman algo que podría decirse perfectamente de Milei:
“Y dondequiera que miremos, encontramos a Milei proponiendo no medidas en favor de la libertad, no programas para reducir gradualmente el Estado Leviatán, sino medidas para hacer más eficiente el poder de ese Estado y, por tanto, en el fondo, más terrible.
El movimiento libertario ha avanzado durante demasiado tiempo por el camino intelectualmente perezoso de no hacer distinciones, de no discriminar, de no realizar una búsqueda rigurosa para distinguir la verdad del error en las ideas de quienes afirman ser sus miembros o aliados.
Es casi como si cualquier bromista de paso que murmura unas pocas palabras sobre la “libertad” fuera automáticamente acogido en nuestro seno como miembro de la gran familia libertaria.
A medida que nuestro movimiento crece en influencia, ya no podemos permitirnos el lujo de esta pereza intelectual. Ya es hora de identificar a Milei por lo que realmente es. Ya es hora de llamar a las cosas por su nombre, y a un estatista, estatista”.

Rothbard también criticó duramente al supuesto presidente liberal, Ronald Reagan.
En 1980 Reagan prometió avanzar hacia un mercado libre, cerrar el grifo del gasto público, bajar los impuestos, volver al patrón oro, etc.
Su administración vestía con corbatas de Adam Smith y él mismo decía admirar a Bastiat.
Sin embargo, Rothbard analiza sus medidas económicas y concluye de forma tajante:
“Miremos donde miremos, ya sea en el presupuesto, en la economía nacional, en el comercio exterior o en las relaciones monetarias internacionales, vemos que el gobierno nos presiona más que nunca. La carga y el alcance de la intervención gubernamental bajo el mandato de Reagan aumentaron, no disminuyeron. Su retórica abogaba por la reducción del gobierno; sus acciones, en cambio, fueron precisamente lo contrario. Sin embargo, ambos bandos políticos se han dejado influir por esta retórica y afirman que se ha puesto en práctica.”
Rothbard no elogió a Reagan por su retórica liberal, sino que le criticó duramente por no cumplir lo prometido.
Así termina:
“Las cosas no siempre son lo que parecen; la leche desnatada se disfraza de nata.”
Esta es la triste realidad.
Y quien no quiera verlo, ya lo verá.








