
Hace unos días, haciendo limpieza, encontré un libro cubierto de polvo: Los renglones torcidos de Dios. Me pareció interesante, pues ya me habían hablado de él; de hecho, mi padre comentó que fue lectura obligatoria durante su paso por el instituto.
A falta de tiempo para leerme el libro opté por ver la película que es bastante nueva y se encuentra en Netflix. Fue bastante entretenida y, aunque no consumo mucho cine últimamente, me sorprendió pra bien. Varias partes del discurso narrativo me llevaron inevitablemente a conectar la trama con Thomas Szasz, el psiquiatra libertario del que ya he hablado en otra ocasión.

Thomas Szasz
Szasz fue una figura polémica y vital: negó la existencia de la "enfermedad mental" como entidad biológica, influyó decisivamente en la obra de Antonio Escohotado sobre las drogas y fue alabado por Murray Rothbard en El Manifiesto Libertario, por su oposición al interamiento de pacientes enfermos mentales a los centros de salud mental a cargo de psiquiatras, o como diría Szasz, de una forma mas cruda, de los reclusos a las carceles a cargo de carceleros.

Que este libro haya sido lectura obligatoria no es de extrañar pues refuerza todo el discurso a favor de la servidumbre involuntaria que representa internar a gente inocente en estos centros contra su voluntad. De hecho, el libro está prologado por un psiquiatra y el autor, Torcuato Luca de Tena, pasó 18 días internado en un manicomio para inspirarse en sus personajes, así dice en el prólogo:
La profunda admiración que me produjo su labor durante mi estadía voluntaria en un hospital psiquiátrico acreció la gratitud y el respeto que siempre experimenté por la clase médica. De aquí que dedique estas páginas a los médicos, a los enfermeros y enfermeras, a los vigilantes, cuidadores y demás profesionales que emplean sus vidas en el noble y esforzado servicio de los más desventurados errores de la Naturaleza.

Pese a esto, al menos en la película si que se dejan entre ver algunos guiños que me recordaron profundamente al discurso de Szasz, pese a que creo que el conjunto de la obra no tiene esa intención.
**Si quieres apoyar este proyecto, te agradecería mucho que le dieras click al anuncio de abajo.Es un pequeño gesto que me ayuda enormemente a seguir escribiendo para ti. 💛
Pelosi Made 178% While Your 401(k) Crashed
Nancy Pelosi: Up 178% on TEM options
Marjorie Taylor Greene: Up 134% on PLTR
Cleo Fields: Up 138% on IREN
Meanwhile, retail investors got crushed on CNBC's "expert" picks.
The uncomfortable truth: Politicians don't just make laws. They make fortunes.
AltIndex reports every single Congress filing without fail and updates their data constantly.
Then their AI factors those Congress trades into the AI stock ratings on the AltIndex app.
We’ve partnered with AltIndex to get our readers free access to their app for a limited time.
Congress filed 7,810 new stock buys this year as of July.
Don’t miss out on direct access to their playbooks!
Past performance does not guarantee future results. Investing involves risk including possible loss of principal.
La película comienza con el ingreso de una mujer joven, bella y aparentemente sagaz en un psiquiátrico. Ella relata que su internamiento es una trampa: su marido intenta envenenarla para apoderarse de su patrimonio y la única vía para lograrlo es incapacitarla legalmente. Sin embargo, la versión que recibe el psiquiatra es la opuesta: el marido la interna por un supuesto intento de envenenamiento por parte de ella.
La trama gira en torno a esta tensión: ¿es la protagonista una víctima de una conspiración para robarle su propiedad y libertad, o es realmente una enferma mental que ha fabricado una realidad paralela? Se revela que, supuestamente, ingresó voluntariamente (fingiendo paranoia) para investigar un asesinato dentro del centro.
¿Qué diría Szasz ante este escenario?
Szasz se escandalizaría al ver la privación de libertad de todas esas personas, especialmente de aquellas que no han agredido a nadie (incluso se menciona a un interno que nació allí). Toda su obra fue una cruzada contra el internamiento involuntario ¿pues cómo se justifica que gente que no ha cometido ningun delito pueda ser encerrada en contra de su voluntad?

Si aplicáramos esa lógica preventiva, deberíamos encarcelar a todos los hombres entre 18 y 30 años, pues estadísticamente son quienes más crímenes cometen. De hecho, Szasz argumentaba que, incluso aceptando la premisa utilitarista, los datos no cuadran: los llamados "enfermos mentales" tienden a cometer menos delitos que la media poblacional.
Szasz denunció incansablemente lo que él llamó el Estado Terapéutico: una tiranía sanitaria que prohíbe a la gente sana consumir lo que desea (drogas, medicamentos libres) y obliga a la gente etiquetada como "enferma" a ingerir sustancias que no quieren.

Sin duda, Szasz luchó contra viento y marea. Aunque hoy veo discursos que intentan asemejarse, como el de José Luis Marín (@formacionpsicoterapia), apenas logran llegar tan lejos ni con la profundidad filosófica y la valentía del olvidado Thomas Szasz.
Seguiremos hablando sobre este tema en próximas reflexiones.
¡Gracias por haberle dado click al anuncio, de verdad que es una gran ayuda! ❤️
¡Un abrazo y que tengas un buen día!









